lunes, 9 de junio de 2014

Alemania 1974: La "naranja mecánica"

Siempre se recuerda a los campeones pero en esta ocasión, Holanda, es la excepción. Fue un equipo que apabulló a cualquiera que se le ponga en frente y de la mano de Rinus Michel en el banquillo y de Johan Cruyff dentro del campo, consiguieron la hazaña de llegar a la final del Mundial. 

La final, es conocida por todos. Alemania se hizo fuerte en su feudo y ganó, pero lo mostrado por el equipo holandés a lo largo del Mundial, fue una revolución total. En esos años, era imposible tan solo pensar que un delantero pueda estar defendiendo y viceversa, que un defensa pueda estar atacando, Holanda lo hizo.

Ese equipo quedó en la memoria de todos y fue modelo a seguir por muchos. Pero siempre hacía falta un jugador dinámico como Cruyff. Él era el eje de ese equipo, amo y dueño de la media cancha. Quizás es por eso, que esa revolución futbolística llevó a Holanda a ser recordada por siempre.


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